MÚSCULO: PSOAS ILIACO
Descripción
Es un músculo extenso, potente y bastante específico de los movimientos de flexión Es digástrico, tienen un ventree mayor y otro menor..
Origen
- La parte psoas: en las caras laterales de las vértebras lumbares, en las caras anteriores de las apófisis transversas y discos intervertebrales de la 12ª vértebra dorsal a la 5ª vértebra lumbar.
- La parte iliaca: en la cara interna de la fosa iliaca.
Inserción
Ambas partes confluyen a la altura de la rama ileopubiana y van a terminar fijándose en el trocánter menor, enrollándose antes en el cuello del fémur y multiplicando su potencia sobre la cadera.
Función
El psoas (nombre más utilizado que el completo: músculo iliopsoas o psoas-ilíaco) es un músculo que conecta nuestro tronco con el tren inferior. Está formado por dos porciones: el psoas y el ilíaco, que van desde la zona abdominal (donde conectan con la última vértebra torácica y las primeras cinco lumbares) hasta la zona delantera del muslo, llegando hasta el fémur.
No es un músculo fácilmente localizable a simple vista: forma parte de la musculatura profunda, pero no por ello debemos dejar de prestarle atención, ya que sus funciones son muy importantes.
El psoas, junto con el glúteo, es el mayor responsable del movimiento de flexión de la cadera (es decir, de la elevación de las piernas hacia arriba, bien unilateralmente o bien por separado) y también del de flexión del tronco.
Patología
Una de las razones por las que se provoca el acortamiento del psoas es por pasar muchas horas sentado: la gente que tiene un trabajo de oficina o los conductores son los candidatos ideales para sufrir este problema. Si a esto le sumamos una psotura poco correcta por el uso del ordenador o por no utilizar un asiento adecuado, el efecto se multiplica.
Por otro lado, los ciclistas, practicantes de spinning y runners son los deportistas que más papeletas tienen para sufrir acortamiento de psoas. Esto se debe al movimiento realizado en estos deportes: en todos ellos la flexión de la cadera es el movimiento principal.
Cuidado con los abdominales
Un momento delicado para el músculo psoas suele ser la hora de ejercitar los abdominales, ya que solemos implicarlo demasiado. Concretamente cuando hacemos crunch abdominal (elevación abdominal de toda la vida) hay que tener cuidado de articular bien la columna, y no limitarnos a elevar el tronco. El recto abdominal trabaja al articular la columna, mientras que es el psoas el responsable de la flexión de tronco.
¿Qué podemos hacer? ¡Estírate!
El problema del acortamiento del psoas puede ser mitigable a través de los estiramientos: no debemos olvidarnos de estirar siempre después de hacer ejercicio, prestando atención de forma específica al psoas.
Uno de los estiramientos que más utilizo es el siguiente: en posición de bipedestación, llevamos el talón al glúteo agarrando el pie por el empeine (el estiramiento de cuádriceps clásico), y una vez nos encontramos en esa posición adelantamos la pelvis para estirar así el psoas.
Cuida del psoas: uno de los músculos más importantes de nuestro cuerpo.
Tendinitis y bursitis del iliopsoas
La tendinitis Iliopsoas implica la inflamación e irritación del tendón del iliopsoas y del área que rodea el tendón. Es el resultado del micro-trauma crónico al tendón del iliopsoas por sobreuso de las actividades repetidas o en otras actividades que son comunes en actividades deportivas.
La bursitis del iliopsoas afecta la bursa por debajo del tendón del músculo del iliopsoas, que se inflama y se irrita cuando se sobreutiliza el músculo del iliopsoas.
El síndrome del iliopsoas se refiere a un estiramiento, un desgarro o a una ruptura completa del músculo iliopsoas o del tendón donde el tendón se inserta en el hueso del muslo, con frecuencia experimentados junto con bursitis del iliopsoas. Es raro que el músculo-tendón del iliopsoas se rompa totalmente.
Causas de la bursitis y de tendinitis de Iliopsoas
Las lesiones consideradas por sobre uso son el resultado de sobrecargar las caderas con flexiones repetidas y movimientos de rotación externa, que lesionan el músculo iliopsoas en su extremo distal y lo inflaman. La bursitis del iliopsoas implica un rozamiento del tendón contra un surco protuyente y amplio, por donde el iliaco y el psoas mayor discurren (la eminencia iliopectínea del pubis); esta fricción irrita la bursa.
La gente que participa en actividades tales como golf, hockey, animadores en eventos deportivos, el ballet clásico, el remo, gimnasia, y entrenamiento de resistencia (ejercicios abdominales) pueden desarrollar, a menudo tendinitis y bursitis del iliopsoas. Incluso las acciones simples como ponerse los calcetines o zapatos y caminar rápido pueden agravar la situación. Esta condición es más común en mujeres que en los hombres, especialmente los que tengan ligamentos laxos.
Síntomas de la bursitis y tendinitis del Iliopsoas
Los síntomas de la inflamación de ambas entidades son similares (dolor, hipersensibilidad, hinchazón, calor o rojez y pérdida de la movilidad normal).

Exploración física
La exploración física debe centrarse en la examen completo del abdomen, de la cadera, y de la ingle. En mujeres, se debe considerar también un exploración pélvica.
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Inspección
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La cadera puede estar en leve flexión y rotación externa para aliviar la tensión de la unidad musculotendinosa.
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El análisis de la marcha puede demostrar una longitud acortada en el lado y un aumento de la flexión de la rodilla y déficit de apoyo del talón en las en las fases de apoyo medio.
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Palpación
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Se puede apreciar una inclinación pélvica anterior debido al ajuste subsiguiente del músculo iliopsoas.
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La palpación profunda directa del área del triángulo femoral, que está delimitado, en la parte superior por el ligamento ilioinguinal, en la parte medial por el músculo aductor largo, y lateralmente por el músculo sartorio, da lugar a la palpación directa de la unión musculotendinosa del iliopsoas.
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La sensibilidad sobre la inserción del tendón iliopsoas se puede observar con la palpación del trocánter menor por debajo del pliegue glúteo con el paciente en decúbito prono.

Pruebas diagnósticas:
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- Radiografías simple.
- Ultrasonidos.
Tratamiento de la bursitis y de Tendinitis de Iliopsoas
El tratamiento se basa generalmente en tratamientos conservadores. Estas condiciones pueden a menudo durar meses o años si no se tratan bien desde el principio.
El factor más importante para la curación de la lesión del iliopsoas es el reposo. Durante la recuperación hay que modificar o evitar las actividades que tensionen los músculos del iliopsoas y crean espasmos de dicho músculo, hasta que el dolor y la inflamación desaparezcan.
La cirugía se utiliza raramente con el síndrome de la tendinitis o de la bursitis del iliopsoas.
La vuelta a las actividades normales se puede hacer cuando no haya dolor y haya una flexibilidad y una potencia adecuadas de los flexores y los grupos musculares opositores (músculos abdominales, glúteos, de la espalda y, aductores de la cadera). Se debe estar libre de dolor antes de iniciar la rutina normal de la vida diaria.
Prevención de la tendinitis y bursitis del iliopsoas
Estiramiento del iliopsoas

Estiramiento del recto femoral

Potenciación del iliopsoas con tobillera con peso

Potenciación del iliopsoas con manguito de peso

Flexión de la cadera (elevación con extensión) para la potenciación con manguito de peso

Ejercicios abdominales con las caderas y rodillas en 90º de flexión

Ejercicios abdominales con las caderas y rodillas en 90º de flexión
